Buenas,.
Todas las unidades navales gozan de un alto nivel técnico y rigor histórico, sin embargo durante el desarrollo de las partidas se aprecian ciertas situaciones que rompen con la puesta en escena, que se presumía realista y por tanto única. Me refiero al papel que desempeñan los destructores con sus trucos de magia, donde de repente desaparecen de la vista para luego aparecer por cualquier sitio descargando sus torpedos sobre el resto de los buques, que prácticamente están condenados a irse al fondo. No entiendo muy bien esta situación, incluso me resulta increíble que el equipo de desarrollo del juego haya introducido una “ventaja” tan desmesurada a estos pequeños y letales buques, que ya de por sí gozan de una velocidad y maniobrabilidad por encima del resto de las unidades..
El enfrentamiento de un destructor y un acorazado se me antoja de ridículo y retorcidamente absurdo e irreal, donde el acorazado no goza de ninguna táctica frente a los trucos de magia del pequeño destructor. Además del corto lapso de tiempo que tardan los destructores en volver a tener los tubos cargados, mientras los acorazados se tienen que conformar con intentar esquivar los torpedos, mientras durante casi un minuto tienen que esperar a disponer de los proyectiles en los cañones, con las torretas desplazándose a una velocidad desesperadamente baja. Esta última situación es la que se aproxima a la realidad y es la que considero que se debe respetar, sin embargo la ventaja irreal de los destructores desmerece a un juego del que me he proclamado embajador desde el primer momento.
Desconozco sí esta observación es compartida por algunos de vosotros , pero me ha parecido adecuado comentároslo con la esperanza de recibir una contestación argumentada y así entender las razones y motivos de introducir “efectos de magia” en el juego.
Un saludo